Días de verano.

verano

Dicen las buenas lenguas que el verano es para relajarse, ir a la playa, y disfrutar del sol… ¿Pero qué pasa cuando ese sol te mira con rabia y odio, y además decide freírte como una croqueta gorda en sartén?

Hay una religión no oficial y desconocida en julio y agosto: el culto o la ofrenda al aire acondicionado. No importa tu fe, ni tu ideología, todos rezamos para que el aparato no se rompa. Le cantamos himnos, lo mimamos  y lloramos a final de mes cuando nos llega  el recibo de la luz. Pero lo seguimos encendiendo, porque es mejor pagar en lágrimas que sudar como si estuviéramos corriendo una maratón en el desierto de Sonora.

La ropa de verano debería venir con sugerencias. “Esta camiseta dejará huellas  en  espalda y axilas como si hubieras luchado contra un pulpo en una sauna finlandesa , y los abrazos, totalmente prohibidos, si me abrazas cuando hace 42 grados, estamos en una relación seria, donde ya no hay vuelta atrás, hemos compartido sudor y eso crea lazos más fuertes que los pactos de sangre.

Desde bañadores de cuerpo entero estampados con gatos astronautas, hasta chanclas con luces LED… el verano libera la creatividad textil más loca y extravagante. Todo vale, incluso camisetas horteras recortadas de antiguos manteles de mesa.

Teniendo en cuenta que puedes salir a caminar 10 minutos y volver asado al punto querido verano, te queremos, pero podrías bajar un poco el fuego, no hace falta que cocines nuestras ideas las 24 horas. Solo queríamos sol, no combustión espontánea.

 

Mucho ánimo a tod@s, hoy  es 22 de julio, así que ya solo nos quedan 63 días de verano astronómico. ¡Aún hay tiempo para muchos chapuzones, siestas a la sombra y atardeceres eternos!

Te perdí.

te perdí

«Te perdí» de Iguana Tango: Canción para ponerte en modo telenovela dramática, ese himno al despecho elevado a la máxima potencia… ¿Quién necesita terapia de grupo cuando puedes poner esta canción, mirar por la ventana con expresión sufrida y sentirte protagonista de un videoclip de los 2000, esta es la canción de una pobre alma enamorada que ha perdido a su media naranja y se canta con una letra tan intensa que dan ganas de abrazar al cantante, prepararle una infusión y decirle que todo va a ir bien.

Momentos estrella.

Cuando canta “te perdí, y no supe ver…” y tú ya estás mirando en Google «cómo superar una ruptura en 10 pasos» mientras abrazas la almohada.

El tono desgarrado que suena como si le estuvieran robando el Wi-Fi,  y el amor al mismo tiempo.

Esa mezcla de rock melódico y dramatismo que hace que hasta el gato te mire con compasión cuando la escuchas en bucle.

Ideal para…

Cantarla a pleno pulmón cuando estás dramáticamente triste sin tener ni idea de porque.

Hacer performance con actuación incluida en la ducha, con eco y lágrimas integradas.

Recordar que Iguana Tango se llamaba así y nadie preguntó jamás por qué una iguana está triste.

Al final, «Te perdí» es ese tipo de canción que convierte cualquier momento en una escena digna de una telenovela mexicana. Gracias, Iguana Tango, por recordarnos que perder a alguien puede doler… ¡Pero, duele con estilo!

Y aunque la banda sigue activa, el vocalista Joaquín Padilla se trasladó  de Iguana Tango a la Ruleta de la Suerte… ¡Y aún no sabe si perdió la música o ganó el bote!”

 

Bonito es.

bonito

 

Si hay una copla que te hace sentir como si estuvieras flotando en una nube con gafas de sol puestas y una cerveza en la mano, es “Bonito es” de Los Sencillos. Sí, esta misma que empieza a sonar y de repente la vida te parece un videoclip en cámara lenta lleno de colores variados y miradas cómplices.

Análisis técnico, pero con gracia “Bonito es” no pretende cambiar el mundo, pero sí tu estado de ánimo. ¿Qué tienes el día gris? Catapum, la pones y de pronto el sol sale, el camarero te regala una tapa y los semáforos se sincronizan para que no frenes. Científicamente probado por mí…

Esta canción no necesita tener un mensaje trascendental, porque su arte está en lo cotidiano. Bonito es el gato que ronronea. Bonito es que gane tu equipo favorito. Bonito es que llueva cuando lleves paraguas.

¿Qué tienen Los Sencillos que te convierten en el protagonista de su propia copla?

Primero, ese ritmo suave como el terciopelo de un sofá vintage.

Segundo, la letra que dice cosas bonitas sin empalagar, como un piropo bien lanzado en Malasaña.

Puro buen rollo. Es la clase de canción que te hace sonreír mientras te atas los cordones.

 

Conclusión no muy seria, pero completamente cierta “Bonito es” debería estar recetada por médicos como medicina preventiva contra el mal humor. Si te da pereza salir de casa, ponla. Si te estás peleando con Word porque se desconfigura solo, ponla. Si no sabes, que poner ponla. Es la banda sonora de la buena vibra y eso no se discute.

 

Música de los 90 sin más pretensiones.

 

 

 

La vida de antes.

cassette

 

 De los 80 al 2025: una guía práctica para no perder el walkman.

Hace 40 años, la vida era totalmente diferente o de otra manera?: los teléfonos funcionaban a traves de cable de cobre ( si se iba la luz que por cierto me gusta más esta definición que apagón, seguían funcionando ). Los pantalones eran más altos que nuestras expectativas, y si alguien decía “estás en línea” posiblemente  se refería a hacer cola en el banco. Hoy, vivimos en un mundo donde las tostadoras tienen Bluetooth y hasta los gatos tienen más seguidores que tú. Podemos repasar o repensar cómo hemos cambiado… para bien, para mal, o para reír.

  1. Comunicación

1985: Levantabas el auricular  marcabas y si alguien estaba en casa te respondían sin saber de antemano, quien estaba llamando y sin miedo a que fueran los pesados de las llamadas comerciales . 2025: Mandas un sticker de una cabra bailando a las 3 A. M. y eso cuenta como mantener el vínculo emocional.

  1. Entretenimiento

1985: Rebobinabas los VHS con el dedo si eras valiente (y masoquista). 2025: Te enfadas porque Netflix tarda dos segundos en cargar. DOS. INSUFRIBLES. SEGUNDOS.

  1. Fotografía

1985: Hacías 24 fotos, esperabas una semana y rezabas porque salieran bien con colores nítidos y buena iluminación. 2025: Tomas 199 selfies, eliges uno, le aplicas tres filtros, la retocas, le das brillo… y luego no la subes porque “no vibra contigo”.

  1. Tecnología

1985: Tenías un televisor que era básicamente un mueble. 2025: Tienes un reloj que te dice cuántas veces te has levantado a comer por ansiedad.

  1. Parejas

1985: Te conocías en una discoteca bailando rápido o en una verbena de pueblo, bailando lento y evitando pisotones. 2025: Te emparejas deslizando el dedo, rompes por mensaje y superas todo con un podcast.

Resumiendo que sigue siendo gerundio desde 1985 ( Esto no lo han cambiado ) antes usábamos walkman, ahora usamos mindfulness. Cambian los tiempos, cambian las formas… pero el drama sigue siendo full HD 4K.

 

Para los que hemos crecido sin influencers, instagramers, youtubers y demás morralla cibernética….Nuestra red social favorita siguen siendo los bares.

 

Nunca el tiempo es perdido.

tiempo perdido

Nunca el tiempo es perdido: incluso cuando estás hablando con una planta.

 

Dice la frase popular que el tiempo es oro. Pero si esto fuera así más de uno lo estaríamos apilando para venderlo en cualquier tienda de COMPRO ORO ( Además cada uno de estos locales paga mejor que la competencia)  Yo me apunto con Manolo García: nunca el tiempo es perdido aunque esa tarde la hayas pasado reorganizando tus calcetines o leyendo el libro  «la reproducción del escarabajo patatero en periodos de cautividad«.

Creemos que perder el tiempo es ver videos de gatitos, maratonear series que ya fueron vistas otras veces o discutir con Alexa sobre el significado de la vida. Pero eso no es perder el tiempo. ¡Eso es invertir en salud mental!

Porque al final cada momento de la vida sirve:  para aprender, para equivocarnos… incluso para reírnos de nosotros   mismos  mientras intentamos recordar para qué entramos a la cocina.

Si pasas las horas muertas hablando con una planta ningún estudio hasta la fecha ha confirmado que la planta te ha respondido, pero tampoco ningún estudio ha confirmado que tampoco no te ha respondido.

Así que la próxima vez que sientas que estás malgastando tus minutos, recuerda: quizá no estás perdiendo el tiempo, estás recargando la genialidad.

Además, en la vida también suele pasar que unas veces se gana, otras se pierde, pero siempre, siempre se aprende.

 

Por cierto me apunté hace unos años  a clases de meditación para aprender a perder la noción del tiempo… y ya descubrí también que nunca el tiempo es perdido… porque cuando abrí los ojos, tenía barba, otro gobierno y mi gato ya era abuelo.