Nunca el tiempo es perdido: incluso cuando estás hablando con una planta.
Dice la frase popular que el tiempo es oro. Pero si esto fuera así más de uno lo estaríamos apilando para venderlo en cualquier tienda de COMPRO ORO ( Además cada uno de estos locales paga mejor que la competencia) Yo me apunto con Manolo García: nunca el tiempo es perdido… aunque esa tarde la hayas pasado reorganizando tus calcetines o leyendo el libro «la reproducción del escarabajo patatero en periodos de cautividad«.
Creemos que perder el tiempo es ver videos de gatitos, maratonear series que ya fueron vistas otras veces o discutir con Alexa sobre el significado de la vida. Pero eso no es perder el tiempo. ¡Eso es invertir en salud mental!
Porque al final cada momento de la vida sirve: para aprender, para equivocarnos… incluso para reírnos de nosotros mismos mientras intentamos recordar para qué entramos a la cocina.
Si pasas las horas muertas hablando con una planta ningún estudio hasta la fecha ha confirmado que la planta te ha respondido, pero tampoco ningún estudio ha confirmado que tampoco no te ha respondido.
Así que la próxima vez que sientas que estás malgastando tus minutos, recuerda: quizá no estás perdiendo el tiempo, estás recargando la genialidad.
Además, en la vida también suele pasar que unas veces se gana, otras se pierde, pero siempre, siempre se aprende.