El verano ya está dando sus últimos coletazos, de hecho el verano meteorológico ya ha terminado, ya que hay dos tipos de verano oficiales, el meteorológico y el astronómico. Y como buenos contrincantes, no se ponen de acuerdo ni para decidir cuándo empieza la calor.
Verano Meteorológico. Puntual como él solo.
Este verano llega con puntualidad inglesa, ( los hijos de la Gran….. son siempre muy puntuales) Empieza el 1 de junio, sin importar si llueve a mantas, o por el contrario, todavía estás usando chaqueta por las mañana porque hasta el cuarenta de mayo no guardes el edredón, que luego lloras. Este es el que más le gusta a los meteorólogos porque es muy fácil de recordar y encaja perfectamente en sus cálculos.
Características:
- Basado en lógica y estadísticas.
- No le importa tu horóscopo ni la posición de la Tierra.
- Ideal para planificar vacaciones sin consultar a los astros.
Frase típica: ¿Hace calor? Pues ya es verano, ¿qué más quieres?. No me lo recuerdes más.
Verano Astronómico: El dramático del zodíaco.
Este verano es más espiritual y místico. Empieza cuando el sol entra en el signo de Cáncer, alrededor del 21 de junio, ni antes ni después. Es como el vocalista del grupo, no llega hasta que en el escenario está todo listo con la iluminación y el sonido perfecto. Se basa en el solsticio, en la inclinación de la Tierra, y probablemente en el estado emocional del sol.
Características:
- Le gusta hacer entradas triunfales.
- Cree en la energía cósmica y en los rituales con piedras magnéticas y minerales.
- Ideal para escribir poemas sobre el calor y la existencia.
Frase típica: El verano no empieza hasta que lo dice el universo.
Si eres práctico y te gusta tener todo bien organizado, previsto y medido el verano meteorológico es el tuyo, si por el contrario, prefieres lo épico, espiritual y lo que suena a conjuro, el astronómico te hará sentir que el calor tiene un punto cósmico.