Peor Imposible: El caos elegante de la música española
Si hubo o anduvo hace unos pocos de lustros una banda que hizo del desorden su ética y estética, del absurdo su bandera y de la excentricidad su sello de calidad con un estilo funk-pop acelerado y refrescante, esa fue Peor Imposible. Un grupo que, desafió la lógica del pop convencional y demostró que en la música, como en la vida, todo es posible… incluso lo peor.
Peor Imposible aparecía en la década de los 80, cuando la Movida Madrileña estaba en pleno apogeo y España se vestía con hombreras, colores chillones y una buena dosis de caos creativo. Entre los miembros del grupo se encontraba la inigualable e inconfundible Rossy de Palma, quien años más tarde sería musa y actriz de Pedro Almodóvar, pero que por aquella época ya tenía claro que lo suyo no era pasar desapercibida.
Junto a ella, una cuadrilla o troupe de artistas, músicos y excéntricos que decidieron que su misión o meta en la vida era hacer música sin preocuparse por normas ni afinaciones. ¿El resultado? Un sonido tan peculiar o especial como sus letras, donde el surrealismo y el humor iban de la mano.
Si hay una canción que representa la esencia de Peor Imposible, esa es Susurrando, da la impresión que susurraban en lugar de cantar y aunque Peor Imposible no tuvo un recorrido muy largo, tampoco llenó estadios ni plazas de toros. Su impacto fue tal que todavía hoy merecen ser recordados con cariño y asombro. Su estilo, su actitud y su capacidad para convertir el «peor» en «mejor» los han convertido en un grupo cuanto menos original de la música española.
Así que si algunas ideas son demasiado locas o creemos que susurrar en una canción es una buena idea, recordemos que: Peor Imposible lo hizo primero, y lo hizo con estilo.
Por cierto la portada del disco es como si alguien hubiera mezclado una postal de vacaciones con una película de Almodóvar y un cóctel de ron.