Por siempre jóvenes.

guerra fria

A los  lector@s que estén leyendo esto en lugar de aplicarse su sérum de ácido hialurónico, les comento que parece ser que se ha descubierto el secreto de la juventud eterna. Y no, no tiene nada que ver con embadurnarse de barro destilado, ni con beber agua alcalina bendecida por un monje tibetano y por supuesto tampoco dormir boca arriba para evitar las arrugas de la almohada.

Dicen que la juventud es un estado mental… pero yo creo que es más bien un estado de negación. Porque, seamos sinceros: ¿quién no ha dicho alguna vez “yo todavía aguanto como a los 20”, justo antes de lesionarse ajustando el tornillo flojo de una silla de playa.

 Trucos infalibles para estar siempre jóvenes.

 

El espejo estratégico: nunca uses uno con demasiada luz. La penumbra es tu mejor compañía.

Lenguaje actualizado: di “bro”, “cringe” o “random” aunque no sepas qué significan. La juventud está en sonar confundido pero moderno.

Baile improvisado: cuando suene música, haz un paso ridículo. Si alguien pregunta, di que es “TikTok style”.

Nutrición selectiva: pizza con piña no envejece, porque nadie sabe en qué época se inventó.

 Filosofía del “siempre joven”

 

Estar siempre joven no significa tener la piel tersa, sino seguir creyendo que un karaoke a las 3 de la mañana es buena idea. Es reírse de los memes que no entiendes, bailar como si tu rodilla no tuviera historial médico y pensar que el futuro todavía está lleno de sorpresas (aunque la sorpresa sea que ahora te entusiasma comprar bombillas LED).

 Conclusión.

 

La juventud eterna no está en el botox, ni en los filtros de Instagram, sino en mantener la capacidad de reírse de uno mismo. Porque mientras sigas diciendo “yo todavía puedo” y luego te duela la espalda… ¡Sigues siendo joven de espíritu!

Por cierto esta estupenda canción de los 80, habla de la incertidumbre y el miedo al futuro, marcado por el contexto de la Guerra Fría, y la amenaza nuclear, que parece ser que ha regresado en otro entorno . Al mismo tiempo, también transmite una mezcla de nostalgia y esperanza, convirtiéndose en un himno generacional sobre la fragilidad de la vida y el anhelo de inmortalidad.