No me importa nada.
Por fin el señor Mazón dimite y deja la Generalitat… ¡cómo quien deja el grupo de WhatsApp familiar! .Para que luego no se diga que en la política valenciana no hay drama, emoción y un poquito de comedia. Este lunes 3 de noviembre de 2025, Carlos Mazón, Expresident de la Generalitat Valenciana, ya que esta misma tarde , ha presentado su escrito de renuncia al cargo con la misma energía con la que uno dice “me voy a comprar tabaco ” … y no vuelve jamás.
Después de meses de rumores, silencios incómodos y reuniones con Feijóo que desprendían un intenso olor más a ultimátum que a café, Mazón ha pronunciado por fin la palabra prohibida, DIMISION. Y no una dimisión cualquiera, no. Una de esas con discurso institucional, mirada al horizonte y apelación a la “responsabilidad parlamentaria” para elegir a su sustituto. Vamos, que ha dejado el marrón en manos de PP y Vox como quien dice en el argot torero “yo ya he «tomao» la alternativa, ahora os toca a vosotros torear”.
Porque esto no es una dimisión cualquiera. No, no. Esto es como si en mitad de la paella alguien dijera: “yo ya he echado el arroz y he metido la pata, me voy”. ¿Y ahora quién remueve el sofrito? ¿Quién le pone el toque de romero institucional? Aunque ahí sigue, agarrado a ser diputado, aforado y a no comparecer ante la justicia como gato a cortina. A ver si por un arranque de dignidad (o un tropezón administrativo) decide soltarlo. Sería bonito. Sería lógico. Pero claro, esto es política, no Disney. Y hablando de lógica, ¿qué decir del Sr. Núñez Feijóo? El hombre que durante un año miró hacia otro lado mientras Mazón hacía malabares con sus mentiras.
Lo justo sería que ahora dijera: “Me equivoqué, lo siento, no volverá a ocurrir”» Me suena que esto ya lo dijo alguien antes». Pero eso sería pedirle a un cactus que dé sombra, técnicamente posible, pero altamente improbable. En resumen: tarde, mal y con cara de “yo no fui”. Y lo peor es que, aunque la función ha terminado, algunos siguen aplaudiendo como si no se hubieran dado cuenta de que el telón ya cayó.