LA MODE.
Cuando la movida madrileña se puso gafas de pasta y se escribía poesía existencial y empírica, en medio de este caos creativo apareció LA MODE.
La Mode fue el resultado de una conjunción artística entre el grupo Paraíso y un exceso de eyeliner. Liderados por Fernando Márquez “El Zurdo”, el grupo se subió por primera vez a un escenario en 1981, probablemente porque alguien les prometió copas y cerveza gratis. Junto a él estaba Mario Gil en los teclados y Antonio Zancajo en la guitarra, que parecían haber hecho un pacto con el diablo para sonar como Roxy Music pero con más ingenuidad y con un toque español.
Su primer éxito fue “Aquella canción de Roxy”, que no era sobre una chica llamada Roxy, sino sobre una experiencia personal. Luego vinieron temas como “En cualquier fiesta”, que hablaba de fiestas a las que claramente no nos invitaron , y “ El eterno femenino”, que suena como el título de una tesis doctoral, pero en realidad es un tema dark wave.
Era un grupo intenso, como los 80, porque si en esa época no eras intenso te confundían con un vendedor de fotocopiadoras . La Mode no solo hacía música, hacía una especie de arte pop, más tarde los modernos lo llamaron pop art, que mola más, al final es como el pop, pero con más referencias literarias y poéticas y con menos ganas de bailar. Sus letras hablaban de amor, desamor, robots, japonesas y probablemente de lo caras que estaban ya las copas en esa época en Malasaña.
No aguantaron muchos años, ya que todo en la vida tiene un principio y un fin, y en 1986 publicaron “La evolución de las costumbres”, que pasó más desapercibido que un FAX en una oficina moderna. El grupo se disolvió, pero dejó una huella inolvidable a todos los que somos seguidores de la música de esa época.