Hora Feliz, Happy Hour. Tanto Monta, Monta Tanto.

hora feliz

Happy Hour  The Housemartins.  El himno oficial del sarcasmo británico.

 

Recordando y rebuscando en los  80, la música que hacían los hijos de la Gran Bretaña: pelos con laca, sintetizadores a todo volumen y canciones tan pegajosas que se pegan al alma como chicle a zapato nuevo. En ese paisaje musical apareció “Happy Hour” (1986), la copla que suena como una fiesta. El ritmo suena alegremente, los coros te invitan a sonreír, y todo parece como sacado de un anuncio de cerveza. Esta canción es básicamente un meme musical pre-internet. The Housemartins se mofan con estilo, como quien te regala un abrazo mientras te roba la cartera

La ironía británica está servida: es una canción sobre lo miserable que es fingir alegría en un entorno gris, pero con el ritmo de quien lleva un polo de colores pastel y baila como si la vida le fuera en ello. Y eso, francamente, es brillante.

La banda está vestida como ejecutivos en un restaurante de comida rápida, haciendo muecas y bailes incómodos,  como representando una sátira deliciosamente ridícula del capitalismo pop.

 

Conclusión: “Happy Hour” es como una hamburguesa vegana en una reunión de carnívoros.